He retornado a ti cada vez que la
angustia, que desde hace tiempo anida en mi ser, y que hace que la desilusión se
desborde al menor traspiés. He retornado a ti buscando que la música alegre
ascienda, como una brisa suave y esperanzadora, que me envuelva el corazón en
una alegría que creí desterrada de este mundo. He retornado a ti para que los
tambores, lejanos, me acerquen más al final del abismo. He retornado a ti para
renacer como una melodía de esperanza susurrada con notas eléctricas. He retornado
a ti con la voz aflautada entre cuerdas vibrantes, antes de que tú me respondas
con gaitas acampanadas. Vuelven los timbales, anunciando el momento de partir
hacía el mejor lugar posible. He retornado a ti para arribar a la sinfonía que
engrandece mi existencia, que llena mi corazón de una felicidad jamás soñada.
Me das la bienvenida con notas metálicas y repetitivas, yo aguardo el momento
para renacer. El momento de retornar a ti como una peregrinación que se ha
repetido durante años, tantos, que ya formo parte de tu música.
Comentarios
Publicar un comentario