Regalo de Cumpleaños


Regalo de Cumpleaños.




Desperté de golpe. La habitación estaba vacía, y en la más absoluta oscuridad. El silencio hería mis oídos, roto únicamente por mi respiración agitada. Tardé un tiempo indefinido en saber dónde me encontraba. El contorno de las cosas, mis cosas, se fue perfilando poco a poco gracias a la luz que llegaba del exterior.  
Me incorporé sobre mis codos. Después me estiré para pegar la espalda a la pared. Tenía una sensación de vértigo que embotaba mi cabeza. Suspiré con la esperanza de que todas aquellas imágenes del pasado volvieran a encajar como un rompecabezas en mi memoria.
Sentí la garganta seca, y los huesos doloridos. Salí del calor de las sábanas, y abrí la ventana para dejar que el aire de la noche acariciara mi rostro, y de paso se llevara aquel rastro de tristeza que me dejó el día anterior. Un puñado de sentimientos contradictorios danzaron en mi interior al ritmo de mis propios reproches, que germinaron durante el sueño.
Volví a arrebujarme entre las sábanas que, aún conservaban el calor de mi cuerpo. Fue una sensación agradable, y reconfortante. Tanto que me hizo pensar en mi regalo de cumpleaños. Un regalo que obtendré dos semanas después.

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